¿Por qué dejar de fumar?
Dejar de fumar es la decisión más saludable que puedes tomar en tu vida
El tabaquismo es una enfermedad crónica, adictiva y con posibilidades de reincidencia que no solo acorta la vida, también la empeora de forma progresiva.
El humo del tabaco lleva más de 4.500 sustancias, la mayor parte de ellas muy tóxicas para la salud. De ellas, las más nocivas son el monóxido de carbono, el alquitrán, las sustancias
oxidantes y la nicotina. Consulta aquí todas las sustancias tóxicas presentes en el humo del tabaco.
El tabaquismo produce en España más de 56.000 muertes anuales.
Esto quiere decir que el tabaquismo causa en nuestro país:
Más de
Más de
¿Sabías que...?
Durante años el consumo de tabaco se ha percibido como un hábito socialmente aceptado e incluso normalizado en muchos
entornos. A pesar de ello, todos comprendemos que fumar es perjudicial para la salud pero, ¿sabías que…?
Una persona fumadora tiene hasta 30 veces más riesgo de padecer cáncer de pulmón, laringe, cavidad oral, esófago, páncreas y vejiga… que una que no fume.
La EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) ya es la tercera causa de muerte en el mundo… y el tabaquismo representa un 70% de sus casos en los países de ingresos altos.
La nicotina tiene 5 veces más
capacidad de producir adicción
que la heroína y la cocaína.
Si en el mundo no se fumara, la
bronquitis crónica y el enfisema
pulmonar casi no existirían.
Según la OMS, el tabaquismo
es la principal causa de muerte, enfermedad y empobrecimiento en el mundo.
Fumar 20 cigarrillos o más al día se considera indicador de un alto riesgo de adicción a la nicotina.
Dependencias causadas por el tabaco
Como enfermedad adictiva, el consumo de tabaco causa dos tipos de dependencias: la dependencia psico-social y la dependencia física.
Comprender estos dos tipos de dependencia es clave para abordar el abandono del tabaco de forma eficaz y duradera.
Esto genera dependencia psico-social
Hábitos cotidianos como fumar tras comer o al salir con amigos.
Gestos repetidos miles de veces como encender o llevarse el cigarro a la boca.
Asociaciones sensoriales como el vínculo entre café y tabaco.
Respuestas emocionales como recurrir al cigarro en situaciones de estrés.
Y dependencia física

Causada por la nicotina, una sustancia que estimula el sistema nervioso central. Al dejar de consumirla, los niveles de nicotina en sangre disminuyen y se manifiesta el síndrome de abstinencia, caracterizado por ansiedad, insomnio, irritabilidad, aumento de peso y un deseo intenso de fumar.
Aquí es donde interviene el tratamiento médico, ayudando a superar los síntomas y mantener la decisión.
Motivación para dejar de fumar
Para dejar de fumar con éxito, la motivación es clave. No existen tratamientos milagrosos: el cambio empieza con una decisión firme y
razones personales que te impulsen. Cuanto más claro tengas por qué quieres dejar el tabaco, más posibilidades tendrás de lograrlo.
Mejora tu salud desde los primeros 20 minutos.
Reduces el riesgo de infartos, cáncer y EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).
Recuperas gusto y olfato en pocas semanas.
Puedes ahorrar más de 9.000€ en 5 años.
Proteges a quienes te rodean del humo tóxico.
Rompes una adicción más fuerte que la heroína.